Ritual canibal (o casi) La llegada al domicilio de la ejecución se va a producir esta misma tarde, un rato después de que escriba en este blog. Sé como será, dado que todos los años las víctimas somos las mismas y el lugar no cambia: luces estridentes que desafían el consumo responsable, aumentadas por bombillitas [...]
Archivos de la categoría ‘Placeres que atormentan’
El porvenir de una ilusión
Posted: 13 noviembre, 2011 by Frankie in Ficciones, Placeres que atormentanVotar y cambiar la vida, ah. Ya casi estamos, amigos míos, menuda emoción, cachis. El que dentro de una simple semanita haya un cambio de gobierno promovido por las urnas ¿acaso no es algo maravilloso? Ya sea que salgan por mayoría tanto el ilustre y magnánimo Rajoy, como el fascinante Rubalcaba, si lo hacen será [...]
Aquellos años idiotas…(3)
Posted: 31 julio, 2011 by Frankie in Años idiotas, Placeres que atormentan, Road movieAbierto hasta el amanecer. La disco Spook se hallaba sitiada de coches y yo dejé el mío casi al extremo del párking, junto a las malezas de una acequia. Juanmi -que se meaba- bajó rapidísimo, metió un pié en los matorrales y tuvo tan mala suerte que metió el otro en una especie de desnivel, [...]
Aquellos años idiotas…(2)
Posted: 24 julio, 2011 by Frankie in Años idiotas, Placeres que atormentan, Road movieNo para viejos. Quique fue la primera víctima colateral del “viajecito” que nos dimos aquella noche. Suena muy feo decirlo, pero al ver que no estaba en los baños y no se le veía el pelo por ninguna parte, decidimos marchar los cinco restantes. Haciéndolo así, minimizábamos el riesgo de multa en caso de que [...]
Aquellos años idiotas…(1)
Posted: 16 julio, 2011 by Frankie in Años idiotas, Placeres que atormentan, Road movieCon drogas y a lo loco. Bueno, teníamos un plan genial y absolutamente seguro, ejem. Entraríamos en Chocolate a las tantas de la madrugada y nos zamparíamos allí dentro una “seta” de LSD. Aquella discoteca era conocida por tener diseño de caverna alambicada, estalactitas, mucha oscuridad y estar llena de góticos familia del conde Drácula. [...]
Madrugones en el paraíso. Escapas del asfalto para aterrizar en la pinocha y el polvo. La urbanización que te acogerá estas semanas impone otro ritmo de vida, con las horas centrales del día como momentos letales en los que ni se puede asomar cabeza. Un servidor finaliza su jornada, llega a punto de comer y [...]



