El Imperio sin letras nos contempla.

Publicado: 18 septiembre, 2007 de Frankie en la epopeya


Henry Kamen, Imperio y decadencia.
La formación de España como potencia mundial,
Aguilar.

Ya hace tiempo que me llamó la atención un dato histórico sobre la escritura, leida en cierto libro y que me veo obligado a resaltarlo aquí, en el blog de este fulano servidor de todos vosotros.
El objetivo es poner de relieve la incomunicación entre culturas, mediante algo que aconteció en la exploración de Tierra 2, tal y como llamaba Marvin Harris a las civilizaciones americanas, aisladas por el oceano y por un revivir en paralelo de la Historia, que dió origen a notables similitudes pero también diferencias. Estas diferencias otorgan un carácter de extrañeza, seductor y un tanto alienígena a veces, a aquellas culturas.

Pero primero de todo y haciendo los deberes, la presentación de la fuente del saber de donde extraigo la curiosidad, El Imperio, de Henry Kamen.

Este libro pone en solfa el mérito de los españoles en la creación del Imperio más vasto que hubo en su momento, que dió historias para haber filmado y escrito miles de ficciones, a base de miserias y grandezas, ay,que lástima que por aquí no tengamos un Hollywood y, ya puestos, ni siquiera un Bollywood.

De perplejidades varias, de la extrañeza que le producía a Francis Bacon “…el de como España se las apañaba para gobernar un imperio tan vasto con tan pocos hombres…” se ocupa este trabajo, documentadísimo en datos pero sesgado en sus conclusiones según muchos críticos, que le reprochan una visión atomizante del protagonismo colectivo de aquellos días.
Según el, solo hubo un aglomerado de castellanos, aragoneses, catalanes, moriscos, amerindios, belgas, genoveses, etc, sin que se pudiera hablar de sentimiento de formar parte de un imperio o empresa global española.

Es algo parecido a contemplar una moneda y definirla solo por la cara o bien, solo por la cruz.

Una vez presentado el culpable, la fuente del dato, con las loas pero también con las prevenciones necesarias, veamos el pasmo con que los incas, un imperio sin alfabeto establecido con precisión, si exceptuamos los misteriosos quipus, esos manojos de nudos indescrifables, contemplaban la técnica de la escritura en papel, que permitió la expansión cultural del viejo mundo:

(Almagro ofreció a los indios una hoja escrita y los indios se dedican a especular con el Inca de que podría tratarse): “… Vista de este costado es un hervidero de hormigas. Vista desde el otro lado parecen las huellas que dejan las patas de los pájaros en la orilla lodosa del río. Vista así se parece a las tarukas puestas cabeza abajo y con las patas arriba. No, no me es posible señor, adivinarlo...”

Para ellos, el sonido modulado era lo que diferenciaba al hombre del animal, sin necesidad del garabato

La idea de la primacía de lo hablado sobre lo escrito también puede encontrarse entre los guaraníes, cuyos mitos hablan solo del sonido del lenguaje, allá por la creación del mundo.

La frontera idiomática se cruzó muy pocas veces y la alfabetización casi no prosperó durante al menos tres siglos. Y es que, más allá de la palabra escrita, el mundo real de los nativos de América consistía en los sonidos, colores y presencias vivas, que quedaban más allá de donde alcanzaba la percepción de los españoles, que no lo comprendían y lo rechazaban por pagano.

Las mentes ágrafas de Tierra 2 contemplaban con incomprensión, el aparente hecho de que aquellos papeles con “tiras de hormigas”, contenían una información de tipo secuencial y lineal que les afectaba, que contenía una descripción del mundo y de los valores de los visitantes.

Que fueran pensadores ágrafos no quiere decir que con sus quipus no fueran capaces de llevar complejas contabilidades y disposiciones de datos. Eran como una especie de algoritmo, tridimensional y de nudos, del que a principios de siglo ya no quedaban intérpretes vivos. Quedan centenares de quipus sumidos en el misterio.

Si esto ocurrió en nuestro planeta, con otros seres humanos, que no podría ocurrir en el contacto con cualesquiera otras inteligencias que pudieran haber en este cosmos grandullón que habitamos. Sus métodos de comunicación se nos antojarían indescifrables y, al igual que un libro para los incas (o un quipu para un europeo) nos encontraríamos ante condensados informativos inabordables y herméticos.

Por cierto, no se si en el Cuzco precolonial se podrían dar fenémenos frikis como la “Pila”, esa acumulación compulsiva de objetos culturales comprados por mera voracidad, je, je, je.

Nota sobre Imperio, de Kamen:

La mención de este libro se hace con fines meramente indicativos y de referencia y no por hacer una reseña consumista del copón.
En ningún modo se te está sugiriendo que perderías algo imprescindible si no lo leyeras. Es preciso hacer notar, además, que su compra podría suponer un sacrificio financiero inasumible, así como un aumento del volumen de la Pila acumulada de libros por leer.
Por lo tanto, comprarte este capazo de erudición o, conformarte con lo que ya sabes sobre el tema, es de tu incumbencia.

Semper fidelis.

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comentarios
  1. La Pimpinela Escarlata dice:

    Eso es cierto, la propia historia ya nos aporta bastantes casos de incomunicación como resultado de poseer diferentes visiones del mundo.Quizá los forofos del SETI deberían de leerse más libros de Antropología Cultural antes de afirmar que nos entenderemos con los extraterrestres gracias a las matemáticas.No sé por qué, y esto me recuerda una de tus últimas entradas del blog, pero los defensores de estos puntos de vista optimistas suelen ser anglosajones en su mayoría…

  2. francissco dice:

    Desde luego, hay en ellos cierta convicción optimista de que nuestra lógica es universalmente aplicable. Ojalá fuera así, ahorraría mucho trabajo, pero supone pensar que los terrestres de cultura occidental somos el patrón para todo. Las matemáticas podrían ser el modo, muy particular, de como el cerebro humano entiende algunos patrones de la realidad (y los explica, claro), a saber, je, je

  3. Errantus dice:

    ¿Carito el libro? Suena muy interesante. Y lo que dices de la incomprensiónb entre culturas se sigue dando hoy en día. Y no, no me refero a Oriente/Occidente, me refiero a esas tribus que ocasionalmente son noticias antroplógicas por su forma de ver la vida: Presente perpetuo, inexistencia del cálculo numérico y cosas semejantes. Pero es como los esquimales, ellos tienen no se cuatas formas de denominar la nieve, porque es su medio ambiente. Nosotros tenemos unas pocas y vamos sobrados.Por cierto, ¿sabías que en México se empezó a enseñar el Padre Nuestro mediante símbolos para hacer más fácil su memorización por parte de los indígenas? Es que aquí si se usaba la escritura, pero cosas más raras… Poner en un amate pintados una bandera (Pantli) y una tuna (noxtli) no parece buena forma de iniciar una oración en latín. XD

  4. Knut dice:

    Oh, Egan, te veo con una de esas ideas tan bonitas que han explotado los postmodernistas tan fructiferamente: La imposibilidad de la traducción completa entre culturas.Comercialmente además no se puede negar un tirón a esa idea cuando se ahonda en los “misterios” y demás, dando un sin fin de posibilidades interpretativas esotéricas. Ains Iker, cuán sabio eres!!!En serio, jejeje, tiene una pinta muy buena el libro. De hecho me ha recordado que cuando estudiaba filosofía política en la carrera tuve que leer muchas cosillas sobre lo que hicimos en las américas. Además de todas las masacres y mosntruosidades conocidas por todos, hubo una gran cantidad de movimientos experimentales, además de discutir sobre la humanidad de los indígenas en discusiones maravillosas se hicieron experimentos sociológicos acojonantes que en su mayor parte fueron abortado por esclavistas y corrupciones varias.Es evidente que hay y habrá una incomprensión radical en la medida en la que vemos a través de la cultura, especialmente sangrante cuando el contacto con la alteridad nunca suele hacerse por si mismo sino acompañado de intereses de todo tipo, principalmente expropiativos.A mi se me caian lágrimas como puños en el museo antropológico del DF cada vez que veia un dios, no sé por qué pero me emocionan grandemente los dioses ajenos.Saludos.

  5. francissco dice:

    Ostras, yo tb estuve en ese museo, en la tierra de Errantus, qué pasada de sitio, dioss, la maqueta de Tenoctitlan, los cabezones de los olmecas y…los dioses aztecas. No se, pero esos, concretamente, más que lágrimas daban un yuyu, esos calaverones…

  6. francissco dice:

    Ah,perdón, respecto al precio del libro que preguntaba Errantus, en bolsillo no supera los 10 €.Y no está mal el toque de atención irónica de Knut, sobre los posmodernos misteriosos. Una cosa es señalar la complejidad de la cultura X y otra decir que todas son mutuamente intraducibles, lo que puede llevar al relativismo cultural ramplón. No dejes de pegar estas punzadas,tío, je,je

  7. Errantus dice:

    Un precio bastante accesible. Ahora a la labor de buscarlo.Respecto a la fascinación de los dioses antiguos, esos mascarones incomprensibles que nos llevan a imaginar toda clase dde historias, pues se pierde el interés por ellos cuando se les ha visto desde chico. La familiaridad acaba con la sorpresa. Eso si, Lovecraft escribió un relato donde hablaba de un ídolo azteca en una cueva, y creo que incluso mentaba el volcan popocatepetl. Si mal no recuerdo, se llama la silla eléctrica. l final, todo confluye, ¿no?

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