Habitando la ciudad fantasma.

Publicado: 8 agosto, 2010 de Frankie en Devaneos

Voy y vengo alguna vez  – por diversas razones-   del lugar donde veraneo y cuando llego a casa, además de aprovechar la mejor conexión para escribir entradas inútiles como esta, me percato del abandono humano masivo que parece experimentar la ciudad.

La barriada presenta montones de huecos para aparcar, cosa impensable durante el año.  El silencio de la calle es maravilloso y hace que te preguntes para que demonios emigras estos días si la tranquilidad, a fin de cuentas, se encuentra ahora donde tu siempre has estado. El vacío se nota en el edificio donde vives, con la ausencia de esas voces en segundo plano, de esos ruidos que oyes cuando vas por las escaleras, etc…

La casa te recibe con cierto reproche. El aire acondicionado tarda en pillar la potencia apta para humanizar el hábitat. Las habitaciones se te antojan más pequeñas, acostumbrado a espacios naturales más amplios, carreteras, porches chaleteros.
Y en el lugar acostumbrado te espera el ordenata, que arranca moroso, te joroba con el antivirus descargándose tropocientas bases en segundo plano, te pide que reinicies pero eso sí, la conexión es impecable, no como el 3g repugnante que se atasca justamente donde pasas tus vacaciones.

Pero es  en la calle donde te encuentras con ellos. Ellos son los que no se han ido, los que ya terminaron el viajecito, los que por alguna razón viven/padecen la urbe. Sois todos vosotros, los que no habéis salido o saldréis más tarde, o no saldréis jamás. A vosotros me dirijo sin el más mínimo recochineo, deseando que seáis fuertes en la adversidad, que pobléis el espacio urbano con vuestras fantasías y todo eso. No se realizarán, nos ha jodido, pero de ilusión también se vive ¿O no?

Os pido que ejerzáis de buenos vecinos cuidando de la seguridad de nuestros pisos, avisando si veis cosas u oís ruidos raros. Que os portéis bien con los turistas y os mostreis con atuendos presentables cuando vayáis por las calles, que he visto demasiada chancla y pantaloncito corto horterilla y la imagen de la ciudad hay que cuidarla, ay, ay.

Cuando retornemos, no estaría mal que nos obsequiarais con vuestra curiosidad y admiración y nos preguntarais lo que hemos hecho, para que podamos abrumaros con nuestras experiencias. Tened bien claro que nosotros hemos vivido y vosotros también pero eso sí, en vuestro caso un poquitín menos, asumidlo con la adecuada deportividad, venga.

Sed, por tanto, lo que yo no sería capaz, habitantes felices, sabiendo que solo veréis el asfalto cabroncete. A mí ya me ha ocurrido algún año. Se sobrevive.

Un saludín volviendome a las serranías, jejej. (y a la conexión de m…..)

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comentarios
  1. Kotinussa dice:

    Así, a primera vista, pareces un poco sádico. Yo no me doy por aludida porque me muevo bastante durante todo el año, así que no me fastidias aunque quieras. Además, ¿dónde voy a estar mejor en esta época que en mi casa, si tengo una playa a 5 minutos andando desde casa? Por eso prefiero viajar en otras épocas, exceptuando aquellos países donde puede ser una locura ir en invierno, como el verano pasado cuando estuve en Noruega.

    Por cierto, las dos veces que he ido a Grecia ha sido en vacaciones de Navidad. Esos días de fiesta a mí no me dicen nada. Las reuniones familiares me importan un rábano (de hecho, en mi familia no se celebran). Y no sabes lo que puede ser estar en la Acrópolis absolutamente sola durante una hora hasta que llegó la siguiente persona.

    Así que mis viajes de vacaciones van un poco a contracorriente, pero con muchas ventajas.

  2. uno de ellos dice:

    Me siento profundamente dolido por esta entrada. Estoy en un cuarto en la esquina suroeste del edificio y sin aire acondicionado. Poco después de las 4, por mucho que se baje las persianas, el calor llega a un punto en que más vale interrumpir la siesta si no se quiere acabar como la rana aquella de la campaña contra el cambio climático. ¿Qué otra cosa va a hacer uno que no sea salir a la calle? ¿Y cómo evitar un recalentamiento fatal de los pies durante el paseo si no es en chanclas? ¿Y cómo darle a los pies aunque sea una mínima protección contra pisotones, evitar que acumulen todo tipo de roña y ahorrarles a tus conciudadanos determinadas visiones si no es con unos calcetines? Blancos en mi caso, que no tengo de otro color. A ver si va a tener ahora uno que dejar que prejuicios sin fundamento y de preocupante matriz xenófoba condicionen su forma de vestir. ¡Sólo faltaría! ¡Vamos, hombre!
    Menos mal que los de arriba no están y por lo menos por las noches no me toca oir como su aire acondicionado se apaga y se enciende, se apaga… y se enciende y se apaga, se enciende.. y se apaga..
    Lllevo varias semanas intentando coger un tren a Lugo, pero siempre que estoy a punto de llegar a la estación, no sé como lo hago, pero empiezo a moverme en círculos y al final me tengo que volver.

    En fin, un saludo y gracias por las entradas, que el poder leer a alguien de vez en cuando siempre es una diferencia.

  3. francissco1 dice:

    Kotinussa:

    Además de que ignoraba si estabas o no en casa este mes, ni de coña quisiera fastidiarte, por dios y por dos, aunque algo de chanza sí que hay, je, je,

    De hecho, envidio el que puedas viajar durante el resto del año, no como yo, que he de comerme colas masivas y pelearme por la puta afotito que todos quieren hacerse en el mismo lugar. Encima, es justamente ahora cuando más se disfruta de la ciudad, porque es precisamente eso, ciudad y no colmena. Hay menos gente en los cines, en las librerías, en los paseos, menos ruidos…

    Estás liberada, para colmo, de las reuniones familiares navideñas, esa antesala de los horrores y servidumbres. Y se nota que estás a gusto estos días por lo productiva que estás con el blog y lo que animas el panorama internetero. La actualidad cotidiana no sería lo mismo sin tí, caray, que los telediarios son muy sosos.

    Lo malo es que, para fastidiarla, a fin de mes llegamos nosotros, los desplazados. Podréis decir, por tanto y con horror justificado, lo de ya están aquí…como en Poltergeist.

    Un saludo cariñoso.

    uno de ellos:

    Te pido disculpas, primero que nada, porque intentando enfocar con mi humor peculiar y limitado -quizá sádico, como decía Kotinussa, espero que no- el hecho de la permanencia forzosa en la city, puedo haberme pasado de rosca. En fin, nada que yo no haya experimentado otros años.

    Es de elogiar, además, el que no te dejes llevar por prejuicios racistas y esteticismos forzados al elegir llevar calcetines blancos con las chanclas. Yo he visto, con estos ojos que se comerán la tierra, espectáculos dactilares horribles sobresaliendo de las sandalias, cosa que puede amargarte la sensualidad del momento y que no todos estamos preparados para afrontar.

    Deseo que venzas, por fin, esa extraña fuerza que te impide coger un tren para Lugo. No sé, debe de ser algo relacionado con la curvatura del espacio o algo parecido. O quizá, algún tipo de angustia existencial como, por ejemplo: ¿valdrá la pena Lugo? ¿No echaban ahora un partido en la tele?

    Otro saludo y gracias por leerme. Que seas feliz.

  4. Errantus dice:

    Pues nada. Yo no salgo de vacaciones hace años, justo desde mi regreso del otro lado del charco. Tampoco tengo previsto salir en una temporada, que no está el horno pa bollitos. Así que me toca disfrutar de que mis vecinos se marchen y el edificio tenga un silencio beatífico durante las noches. Por suerte esta ciudad es húmeda y a veces fría durante el verano, así que ni ahogos, ni aires acondicionados ni leches. Y las visitas de turistas las tenemos todo el año, así que más bien nos toca a nosotros el espectáculo de las chanclas y las bermudas, los pantalones sucios y desgarrados y los malos olores de los guiris.

    Un abrazo no vacacional desde este lado del charco. 😉

  5. Knut dice:

    Yo vivo en el campo practicamente, con una proporción de verde/hormigon en la que barre lo primero. Mi mujer es de la Línea de la Concepción y en verano pasamos unos días por allá. Creo que ese pueblo es el más ruidoso de los que conozco de la tierra patría, realmente ruidoso, allí buena parte del personal necesita que se le oiga, por lo que ademas del ruido te tragas conversaciones enteras, trozos de otra vida que precisamente por ser comprensibles te arrancan el sueño de raiz.

    Ahora estoy en el jardin, regando la grama, las flores, mis arboles, mientras trato inútilmente de no pillar un angulo donde poder ver mi huerta. En mi estancia playera ha fallado el riego automatico por goteo. Es espeluznante el velo todo muerto. Mis berengenas, mis tomates, mis melones y pimientos. Ains.

    Nunca he entendido el por qué en nuestro descanso tiramos a por la aglomeración. Sales de sevilla cagando leches en dirección Conil, Isla Antilla, para acabar viendo las mism caras de todos los días, y un ruido nocturno que parece el berrido de algún ser nacido en la deformidad del dolor.

    Me duele en el alma el hormigon, esa substancia que lo transforma todo en un horno y alrededor de la cual uno pierde cualquier noción de su situación en el universo. Me inquieta el alzr la vista en la noche y no ver más que un puñado de estrellas. La mayor parte de las culturas humanas havisto en el cielo un espejo o al reves, nosotros no vemos ni padecemos ni deseamos más que lo estrictamente local.

    Así que aquí estoy, juas juas, feliz como una perdiz, de vacaciones de aquellos que están de vacaciones, con mis perricos, los pajaros que anidan todo los años bajo mi cocina, esos preciosos que se la pasan follando felizmente y procreando sin cesar. Por las noches viene los murcielagos a comer los mosquitos que mi cutrepiscina, desde unos años cada vez menos, y eso que en esta tierra los había a cientos, sic. Los gatos en celo, las rapaces, las chicharras, el grillo cojito que aparexe todas las noches en la puerta de la cocina, la que da al jardin. Vivo con su único sonido cacofónico, mis berridos y poco más.

    Sin mencionar que la piscina del barrio, gigantesca y con un agua perfecta se puebla en este mes en cantidades casi no mensurables. De hecho el socorrista en ocasiones parece una estatua de escayola.

    Me voy a dar un manguerazo, jejejeje

  6. francissco1 dice:

    Errantus:

    Ten fe en que la Fuerza que te acompaña e, igualmente, en que tienes una magnífica oportunidad para conocerte a tí misma, así como a los rincones más impensables de tu casa, en esta larga temporada de permanencia en ella. Trata a los guiris con chanclas como lo que son: trolls raros que cada vez visten con peor gusto. Y aprovecha el silencio beatífico para soñar con Lotorien (digo)

    Otro abracín.

    Knut:

    Joder, mira que perder las berenjenas, melones, tomates y demás, ay, que no tienes perdón de dios. Te vas a la playa y confías en una tecnología inmadura, como si ella fuera capaz de sustituir tu espíritu vigilante y amoroso. Me provocas, por cierto, una envidia atroz con tu ubicación campera. Yo me pego unos atracones anuales de asfalto realmente atroces, al punto de que se me va a hacer cara de adoquín.

    Los pájaros los suelo ver en las pajarerías y los tomates en esas estanterías impersonales, mecanicistas y atroces del bárbaro Mercadona y su omnipresente blanca marca Hacendado, la cual ha llegado mucho más lejos de lo que la Acme del Correcaminos. Si te inquieta alzar la vista y no ver las estrellas es porque no padeces la agorafobia del Elias Baley, de nuestro querido Asimov, je, je. Animo, perviértete y baja a las megalópolis subterráneas. Aquí te esperamos los homo faber, siempre corriendo.

    Voy a que me den a mí un manguerazo.

  7. uno de ellos dice:

    Siento el mensaje anterior. Supongo que era de muy mal gusto, pero no iba con animosidad ni intención de provocar; una coña chorras que se me fue de las manos, pero nada más. Es muy poco el sadismo que creo que se pueda leer en tu entrada y pensé que el tono dejaría claro que no iba en serio. Pero vamos, hice una estupidez y ahora, con la cabeza un poco más fría (literalmente), me doy más cuenta de ello. Supongo que el hallarme en un hábitat silvestre más apropiado para alguien de mi especie también influirá.

    Evidentemente que no tiene ningún tipo de connotación siniestra el que por estas latitudes determinada ropa de verano se considere hortera; tampoco suelo gruñir a los que sueltan risitas a mis espaldas cuando soy yo el que va así. Pero sí me parece curioso que se tenga por tan obvios e incontestables juicios estéticos que no comparten, como quien dice, en el país de al lado (en China sería la provincia de al lado). Hay otras costumbres que dan más motivos para torcer el gesto, creo yo, como la de no quitarse la camiseta para meterse en la piscina.

    No sé si te quedará algo de paciencia, pero no estoy tan convencido de las bondades de unas vacaciones fuera de la ciudad. Dejando de lado el trabajo y otras circunstancias que le puedan retener a uno allí, el calor y la ausencia de conocidos son un problema importante, pero todo lo demás lo veo ventajas. No hay prácticamente contaminación y, a poco que no sea un sitio muy turístico y uno no viva en pleno centro, se disfruta de más tranquilidad que en muchos lugares típicos de veraneo; y es difícil añadir nada a tus impresiones al principio de la entrada en ese sentido. Pero también se tiene una variedad mucho mayor de cosas en que emplear el tiempo; hasta el ayuntamiento se encarga de organizar eventos y ciclos culturales, alguno de ellos gratis, para que uno no se aburra. En las vacaciones al uso estás más condicionado por cual se supone que es la mejor manera de aprovechar la ubicación escepcional de turno, sobre todo si se reune bastante familia; en esos casos el asunto puede ritualizarse muchísimo. Aunque supongo que se darán todo tipo de circunstancias y salirse con la imaginación de las propias es más complicado de lo que parece a primera vista. Y como de lo que se trata para la mayoría no es de acumular experiencias, pese a una cierta presión por que aparentemos tenerlas, unas vacaciones rutinarias tampoco son ningún drama.
    Ni el paisaje urbano tan hostil: no todo es asfalto y además el ser humano se acostumbra a todo. Yo más de una vez he llegado a echar en falta un resplandor naranja que me avise de que conviene que coja el paraguas antes de salir.

    Pues eso; reitero el párrafo final del primer mensaje; que te lo pases bien y que la suerte mantenga a raros y círculos viciosos lejos de tu vida.

    • francissco1 dice:

      Entrar en la piscina sin quitarse la camiseta, especialmente cuando la llevas una semana entera puesta y has estado pintando paredes, es el summum de la antiestética, coincido plenamente. Al lado de esto, llevar calcetines con las chanclas sería un pecado venial. Por otro lado, me alegro enormemente de que por fin te halles en un paraje silvestre; ahí comenzó nuestra evolución como especie y tus glándulas y genes te lo agradecerán. Ya estaba bien de intentos vanos de ir Lugo…

      Y podría ser, como dices, que infravaloremos la ciudad cuando es verano. Quizá lo hagamos porque ella también hace lo propio con nosotros, maltratándonos cuando es invierno, ya sabes: aglomeraciones, estrés, ruidos, vecinos inquietantes y facialmente feos…

      De hecho y afortunadamente, la cultura humana queda salvaguardada del olvido, gracias a ayuntamientos, diputaciones y autonomías. De sobra es conocido es el buen hacer de los concejales responsables… Con ello, se evita que el éxodo masivo y egoísta de la mayoría precipite el declive de la civilización. En otro orden de cosas y para los círculos viciosos, suelo echar mano de algún conjuro de Harry Potter.
      Un placer tenerte por aquí y que Agosto nos sea propicio.

  8. padawan dice:

    Yo soy Ellos, uno de los que se ha quedado en Madrid en julio y buena parte de agosto… a cambio de pasarme un verano de relax en el curro, con una plantilla reducida a menos de la cuarta parte 😀

    Eso sí, a cambio, hay que soportar el calor inhumano (sin aire acondicionado) y el sol de justicia que hay en esta ciudad sin sombras.

  9. maxtor dice:

    No comenté nada en la del simulacro ese, pero se me ocurre leyendo esta entrada veraniega que la ciudad está mejor en verano sin los que os vais. Es broma, jaja 😉

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