Masculino de verdad.

Publicado: 8 enero, 2011 de Frankie en la epopeya

Harto de vaciladas a la masculinidad, decido publicar aquí una reflexión valiente sobre el tema. Fue escrita en los ochenta y algunas referencias ya están pasaditas, pero vale su peso en oro. A su vez, he copiado y pegado de aquí y de aquí., ahí va la perla:

¿Eres digno de tal nombre?… Este artículo apareció publicado en la versión española de METAL HURLANT, y su autor es Phil Manoeuvre. Como veréis, no tiene desperdicio…

He aquí el manifiesto de una raza de hombres que creíamos olvidada, destruida por el asalto de los maricas y las feministas; una raza que resurge de sus cenizas, firmemente decidida a volver a poner el mundo en sus sitio; una raza que, desde ahora, todos conocerán como los HOMBRES MASCULINOS

“El hombre masculino lleva vaqueros que no conocen el agua, y su sastre se llama Levis. El tio de pelo en pecho cambia de emisora en cuanto se le cuela Neil Diamond o Nika Costa, y pasa la noche del sábado en el club de los Hell´s Angels, charlando de mecánica. El gachó que se viste por los pies, sueña con invadir con su Harley el plató de Gente Joven una dominical mañana, acompañado por sus colegas vestidos de faena, esgrimiendo latas de cerveza Kronenberg y dedicando obscenidades a todas las señoras del país. El menda que mea en la pared es capaz de prender fuego a un bosque simplemente para calentarse el café del desayuno antes de empezar la caza del caribú. Y, por supuesto, ¡el macho que los tiene en su sitio, come carne, y no yogures u otras chuminadas por el estilo!”

AVISO: esto que sigue NO es un manual de uso.

Los manuales baratos podéis encontrarlos en las revistas del corazón, abarrotan las librerías y los quioscos: “Cómo cultivar la gardenia en Beluchistán”, “Cómo educar a su chucho sin traumatizarle”, “Salvo mi matrimonio por interés”. Tampoco esto es un test lechugino y ridiculo (“¿Es usted sexy?”, “¿Está usted a favor o en contra de compartir su amiguita con otros?”). Oh!, muchachos, ¿os imagináis a John Wayne leyendo un artículo estúpido sobre la manera ideal de destetar a su perro alsaciano? ¿De transplantar sus gardenias? ¡Arrrg!

De acuerdo, el Duke no ha debido leer gran cosa últimamente, pero haced un esfuerzo de imaginación.

Todo esto para llegar a una conclusión: todos esos manuales, todos esos artículos, todos esos test… HAN SIDO HECHOS PARA LAS TIAS.

¡Ellas van viento en popa! Un poco de historia:

Algo empezó a fallar en nuestras sociedades, alrededor de 1954. Sí, el año en que los enchufados en el poder llamaron al viejo Gorraplato y a sus hombres del Vietnam, justo cuando aquéllo se empezaba a animar! Poco después, aparecieron los hippies. Pelos largos, sucios, grasientos, introdujeron el último horror: ¡collares para hombres!

Calma. Conservad vuestra sangre fría. Es evidente que el simple recuerdo de estos hechos auténticos nos llena, a nosotros los hombres, de una rabia incontenible y comprensible. Dejad por unos minutos la revista. Relajaos, meteos un lingotazo de cerveza al cuerpo. Si es necesario, id a cambiar el aceite al coche. Eso es. ¿Más tranquilos? Vale.

Al principio de los años setenta, los hippies entran en vías de auto-extinción.¡Bien hecho les está, a ellos y a sus asquerosas drogas sicodélicas! ¡Pero la crisis continúa!

Surgiendo de la nada, los movimientos feministas afluyen en tropel, como una horda compacta y tupida. ¿Qué pretenden? Agarraos… ¡LA MUJER ES IGUAL AL HOMBRE! Antes de que los machos tuviesen tiempo de recuperarse de los ultrajes de esta banda de mujerzuelas histérico-maniáticas, de repente, la homosexualidad hace una entrada estruendosa en la escena de los mass-media. Cuanto menos hablemos de esa historia, mejor estaremos los hombres masculinos…

Afortunadamente, todavía se puede contener con un dique esta marejada. Los sarasas y las tortilleras tienen sus periódicos, sus tribunas, sus restaurantes, sus clubs, sus shows… Perfecto. Que se queden ahí. Que se den cuenta de que este país no se va a convertir en una nación de patinadores-sobre-ruedas-comeyogures.

Y nosotros, vamos a reaccionar. Comenzando ahora mismo, aquí, ante vuestros ojos.

De entrada, nosotros, los hombres masculinos, adoramos este asqueroso jaleo. Este “conflicto”. A decir verdad, nada mejor que una buena bronca, de vez en cuando, para revelar a un hombre, donde quiera que esté. Y en tanto que nuestros enemigos mantienen una lucha encarnizada para transformar los edificios públicos en “lugar de vida” o en jodida guardería, nosotros vamos a contrarrestar sus planes revelando a la juventud ávida COMO un Hombre Masculino se comporta ante la realidad.

  • Con su madre.
  • Con sus amigos.
  • Con sus ligues.
  • Con la manduca.
  • Con la literatura.
  • Con el cine.
  • Con el rock.

EL HOMBRE MASCULINO Y LA MÚSICA

El hombre masculino no tiene nada contra la música. Ya sea country, o rock´n´roll o rockabilly, incluso tiene una cierta tendencia a apreciar la música, la buena música, mientras se bebe una copa o se da una vuelta en Cadillac con un hatajo de viejos colegas.

Al hombre masculino le gusta la música de peliculas. Cuando está solo, por la noche, se permite reescuchar los temas de “Operación Dragón”, “El nido de las águilas” o “El Alamo”.

Una discoteca de hombre masculino comprende una base sana: la mayor parte de los discos de Elvis, todo Cochran, todo Gene Vincent. Los albumes de MC5, de los Stooges, de los Stray Cats. Una bonita selección Country (todo Waylon Jennings es obligatorio), Y en el juke-box las siguientes canciones:

“I´m A man”, por Chicago; “500% Man”, por Boddley; “Ballad of the green berets”, por el Sargento Sadler; “Hot Rod Man”, por Tex Rubinowitz; “Born to be wild”, por Steppenwolf; “Folsom Prison Blues”, por Johnny Cash; “Great Balls of Fire”, por Jerry Lee Lewis.

¡Pero ya está bien de música!

LA MODA MASCULINA

El hombre vive en un mundo de apariencias. Ninguna otra sociedad se ha construido sobre el rápido juicio del hombre acerca del hombre… Una simple ojeada y ya está. Tienes delante o un Hombre Masculino, o un simple comeyogures.

Demos seguridades al lector en seguida. El hombre masculino pasa todo su tiempo ganando dinero para destinarlo a cosas IMPORTANTES. (El steak del sábado-sabadete en la ciudad, la cerveza, las videocassettes porno, la chopper Harley). A continuación, viene la ropa. Ropas sencillas y rudas son la prueba de eque estáis frente al mundo de los yogures. Y qué importancia tiene que os sintáis hombres masculinos en vuestro fuero interno… si no tenéis la ropa reglamentaria, no seréis más que unos blandengues, unos catetos, ¡unos comeyogures!

Abreviemos. En lo esencial el guardarropa del hombre masculino se resume en un par de botas militares, un par de vaqueros Levis, unas cuantas tee-shirts caquis o negras, el revolver Smith & Wesson, una cazadora vaquera con las mangas cortadas. Para salir por la noche: las mismas botas, vaqueros, tee-shirts, el Smith & Wesson. Se sustituye la cazadora vaquera por un blazer azul oscuro, cuyo bolsillo superior esté adornado con un escudo dorado (por ejemplo, el emblema del equipo olímpico). ¡Cuidado, todo cambia a una velocidad de vértigo! La cazadora de cuero Schott and Bros, que en otra época distinguía al hombre masculino, ha sido robada, adaptada y pervertida, transformada en el último simbolo blandengue. ¡A decir verdad, el hombre masculino actual preferiría estar muerto antes que ser visto con una!

Y dejad los sombreros de cow-boy y las camisas azul-turquesa para los que montan a caballo y trabajan en los alrededores de Dallas, Texas. La corbata, sin embargo, es un medio de señalar en qué acera estáis. También hay que decir que un cuello abierto y una corbata aflojada no os llevarán a ninguna parte. Si no podéis llevar una corbata apretada en un cuello abotonado, ¿por qué no termináis de joder la marrana y os compráis una faldita de flores? ¿Eh?

Además de las corbatas hay otros accesorios básicos de la moda masculina. Nos referimos a las cuchilladas en la jeta, a las tiritas en las cejas, y a los tatuajes.

¡Cuidado con los tatuajes! Se sabe donde empiezan, pero… bueno, ya sabéis. Un brazo tatuado con la inscripción “Mamá” no tiene nada, pero es que nada, de viril. Una mariposa de colores en el anca, tampoco.

No, el hombre preferirá inscripciones más varoniles. Claro, cosas como “Bep Bop A Lula”, “esclavo de Satán”, “Made in Spain”… Todo adornado de armas fálicas (cuchillos, bayonetas, lanzas), o de animalitos con dientes puntiagudos: tigres, cobras, lobos, gatos monteses, águilas.

Y no vayáis a buscar un tatuador muy fino.

Un tatuaje viril tiene que dar la impresión de haber sido hecho por uno mismo, con una mano temblorosa sobre vuestro brazo (o torso) con una vieja navaja mellada, una botella de tinta china y los ánimos de todos los viejos colegas a lo largo de un fin de semana de desmadre salvaje.

LOS COLEGAS

Por supuesto que el hombre masculino tiene derecho a tener colegas. Aunque, evidentemente, no dependa de ellos. Cuando Alan Ladd se va a cargar a todos los villanos al final de “Shane”, no se molesta en pararse a la puerta del saloon para preguntar si hay voluntarios para sanear la ciudad. Y cuando Clint Eastwood limpia las calles de San Francisco de hippies sádicos en “Harry el Sucio” no pregunta nada a nadie, no, a nadie.

Pero “Shane” y “Harry el Sucio” son obras de arte. No hay que equivocarse. Porque hay que distinguir el abismo que hay entre el arte y la vida. En el arte se liquida a los asquerosos hippies cinco o seis veces por película. En la vida, desgraciadamente, rara vez se presentan estas oportunidades.

De ahí, la necesidad de tenr amigos, colegas, troncos. Vivir como un hombre masculino es tan duro en nuestros días, que se recomienda la presencia de amigos. El mismo Gengis Kan tenía una o dos hordas.

Decidís iros de caza, o hacer piragüismo bajando rápidos, o, sencillamente dar una fiesta-cerveza escuchando el último Ozzy (ojo:¡Ozzy!) Osborne en vivo… ¿A quién invitaríais? ¿A las tias? ¡Aaaaaaaah, qué coñazo! Invitaréis a los colegas. A la banda de toda la vida. ¿Queréis cambiar las llantas, montar un cirio, provocar un motín? Nunca llegaréis más lejos que con los colegas de siempre. Y sin necesidad de calentaros el coco buscando distracciones hipercomplicadas… Un fin de semana entre hombres, basado en ver los videos del Mundial, pimplando cajas de cerveza; ese sí que es un método apropiado para devolver al hombre su masculinidad.

Mas masculinidad:

¿Eres digno de tal nombre?… Segunda parte de este homérico artículo publicado en la versión española de Metal Hurlant por Phil Manoeuvre.

EL LENGUAJE Y EL HOMBRE MASCULINO

“me gusta el olor a napalm en la selva, al amancer.”(Robert Duvall en “Apocalypse Now”)

EL HOMBRE MASCULINO no es “cool”. No es “fino”. A diferencia de nuestros jodidos politicastros comeyogures, responde sencillamente con un sí o con un no cuando se le plantea una pregunta.

El hombre masculino no “conceptualiza”. No “vibra”. En muy raras ocasiones se emociona ante un “espectáculo conmovedor”.

El hombre masculino no se “impresiona” yendo a ver una “película de autor”. Por el contrario, desarrolla una serie de respuestas reflejas, siempre dispuestas para ser lanzadas contra el adversario, al que hace sudar de rabia, de miedo y de vergüenza. Cuando una mujer indignada acaba de decir al hombre masculino: “Ah, muy bien, muy bonito, ¿te crees muy hombre, no? ¿Pero quién te crees tú que eres?” El hombre masculino se evade con palabras simples: “Bueno, en fin, en todo caso no soy un marica”.

¡Pam! ¡En todos los morros!

Esta otra respuesta puede servir en cualquier circunstancia, o en casi todas:

– “El futbol es el deporte más aburrido”.

– ¡LO QUE TÚ DIGAS!

– “¡No me gusto ´En busca del arca perdida´!”.

– ¡LO QUE TÚ DIGAS!

– “¡No te creas que te vas a salir con la tuya!”

– ¡LO QUE TÚ DIGAS!

O, si no, un simple “¿Ah, sí?”, servirá cada vez que un imbécil invada el espacio sagrado de Hombres Masculinos que estáis a punto de ser.

– “Pero… usted había ido a parlamentar…¿Por qué les ha MATADO?”

– “No había nada que decirse, señora”.

John Wayne después de haberse cargado a una banda de mexicanos que no le hacían ninguna gracia.

EL HOMBRE MASCULINO Y SU MADRE

Por una parte, no le gustaría que se le tratase como a un “hijito de mamá”. Pero por otra, el hombre masculino es un hijo modelo. Cualquier reflexión en contra de la querida vieja madre le hará abalanzarse sobre el patán y convertir su carita en un amasijo sangriento.

Otra obligación asumida por el hombre con respecto a su madre: intentar no olvidar su cumpleaños. De tal manera que ella se dé cuenta de que no la ha olvidado.

Un regalo puede solucionar la papeleta.

Claro que luego queda la embarazosa elección del regalo. Unas entradas para el próximo combate de lucha libre, o un gato de coche, para que pueda por fin aprender a cambiar los neumáticos ella solita… ¡No son ideas lo que faltan! ¡Y no hay ninguna necesidad de derrochar a mansalva! Hay detalles que no pueden ser metidos en términos materiales. Hay ocasiones en que la cosa más encantadora que el hombre masculino puede hacer el día del cumpleaños de su madre, es hacerle una visita a la querida vieja cosa.

Oh, por supuesto, el hombre habrá tomado la precaución de llevar una petaca de Jack Daniels, para que la pobre vieja no se vea obligada a salir a la calle, con ventisca y en plena noche, para ir donde el tendero a comprar “algo para beber” para su retoño.

Último consejo, chavales: no llaméis por teléfono a vuestra madre.

Haciéndolo así, la pobre no tendrá que pasarse las noches despierta, en blanco, con los ojos como platos, preguntándose si os habrá educado bien.

Al no llamarla nunca, le demostráis que os sabéis tener en pie solitos, como adultos, y no como esos malditos comeyogures.

LA DECORACIÓN DEL APARTAMENTO MASCULINO

No es necesario que os haga un dibujo. Los afortunados que hayan terminado alguna noche de parranda en la casa del viejo Joe Staline, saben que una rápida descripción de su cuartel genreal vale más que mil palabras.

De entrada, Joe había decorado su hogar sin decorarlo. Como el decía: “¡La decoración es un deporte de tias!”.

Me acuerdo de algunos taburetes de cuero que se trajo de Texas, de dos viejos canapés. En la pared, nada, o casi nada. Los últimos posters de “lui” o del “Play Boy” (Joe se vanagloria de ser el último tipo que compra estas revistas sólo por las fotos de las chicas en pelota y no por los jodidos artículos de los comeyogures. Me pregunto sin o tendrá razón).

En un rincón, un armero repleto de Winchesters. En la pared una bandera sudista y un látigo de cow-boy.

Los discos, encima del aparador. Y delante, una foto dedicada de Brian Setzer. Ni una planta verde, docenas de ceniceros lámparas sujetas en botes de cerveza americana (colt 45, por supuesto), un viejo baúl sobre el cual ha colocado su estéreo.

TU DECIDES

¿Quieres ser un hombre o una mujer?

Una vez que te has decidido a ser un hombre (¡Y que hombre!¡un Hombre Masculino!) es completamente normal el querer lanzar ataques contra el territorio enemigo , eso no será más que el comienzo de los reconocimientos y el final de las afirmaciones de las prerrogativas masculinas que siempre han permitido al hombre y a la mujer confrontar sus diferencias en un enfrentamiento sexual nada desdeñable.

Pero el espacio se nos acaba. ¿Deberíamos suprimir una foto de Lee Marvin para explicar al lector las maneras en que el hombre se comporta en materia de sexo?

Y, además, ¿qué especie de jodido y pringoso comeyogur tiene necesidad de leer un libro acerca del sexo?

Los manuales del género están reservados a las mujeres y a los niños. El hombre aprenderá más en los billares o canjeando en su videoclub “Garganta profunda”, o “The Hot One”, o incluso “Defiance”.

Sin embargo, aquí tenemos el deber de clarificar uno o dos puntos que -lejos de convertir a METAL HURLANT en un manual de instrucción sexual- nos parecen primordiales en cualquier actitud “masculina”. Lo primero; la responsabilidad del control de natalidad debe estar entera y absolutamente relegada a las mujeres (si ellas quieren cachorros, ese es su problema).

Segundo, pongamos fin a la vieja leyenda según la cual el hombre masculino se conduce en sus relaciones sexuales como una taladradora eléctrica (wham bam thank yoy mam!). Dejemos ese proceder a los extranjeros, a los degenerados y a los comeyogures.

El hombre masculino hará todo, absolutamente todo, lo que esté en su mano para conducir a su compañera hasta un frenesí sexual memorable (excepción hecha de la adopción de posturas que de alguna manera puedan sugerir pasividad o su sumisión).

Me explico, aprendiz.

Hablando en plata, un hombre masculino nunca será sorprendido acostado sobre su espalda durante una realción sexual. NI JAMAS DE LOS JAMASES haciendo cualquier cosa, sea lo que sea, que le obligue a ponerse de rodillas.

Recordad que el hombre masculino tiene otras cosas que hacer. Imaginaos por un momento que un detective privado está precisamente haciendo fotos, ¿eh? ¿De que tendríais pinta? Ah… Y aunque nadie le haya visto, el hombre masculino, él mismo, se ve en el espejo cada mañana al afeitarse.

Cuando sintáis que todo el mundo ha quedado sexualmente satisfecho, largaos de inmediato.

Una palmada en las nalgas de la chica y un “¡Hasta la vista, muñeca!”, os permitirá causar la más viril impresión en cualquier mujer digna de ese nombre.

bueno, está bien. Supongamos que afuera hay tiros, o que está nevando, o que llueve a cántaros. O esos momentos en que os acordáis de que en vuestro apartamento no hay calefacción. Vale, vale; os podeis quedar. Pero estad al acecho a la mañana siguiente.

Me refiero al desayuno.

Demostrad en ese momento qué especie de gachó infernal sois. Asombradla con vuestra conversación. Perguntadla si está casada. De dónde viene. Cómo se llama. una vez pagada la cuenta, ¡venga! Os levantáis y os largáis, no sin decir a la que salís: “¡Se me hace tarde, tengo cosas que hacer!”

JUSTO ENTONCES, DESAPARECED

Y justo en el momento de atravesar la puerta hacia el mundo real, deteneos. Daos la vuelta, echadle una mirada por encima del hombro y sonreídle misteriosamente antes de aclarar: “puede que te llame un día de estos…”

Evidentemente esta última frase no deberá ser utilizada más que si estáis absolutamente SEGUROS y RESEGUROS de que en NINGÚN MOMENTO de la noche le habéis perdido número de teléfono.

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Pues hasta aquí lo dicho  (que laargo, lo siento) y enlazo con una reflexión a lo gafapasta que escribí en su momento (tres años hace ya, era un bloguero yogurín) Saludos con mi colt.

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comentarios
  1. Kotinussa dice:

    No conocía el texto. Es muy gracioso y supongo que hay que ser muy bruto/a para pensar que está escrito en serio y ofenderse

    • Sim dice:

      Tío, yo leí este artículo en el metal. Me quedé con la copla de comeyogures y estuve un montón de años sin comer yogur hasta que sacaron al mercado el yogur original de Danone en tarro de vidrio… Que bueno está el yogur Danone original en tarro de vidrio… Ahora, los que comen yogures con sabor a pera… ¡que pena de muchachos!

      ¿Te conté que mi hija -de 10- vio conmigo el Hombre Tranquilo, de Ford, donde Juan conduce a tortas a su esposa Maureen durante varios kilómetros jaleado por todo el pueblo? La pobre niña estaba indignada… Esto es maltrato!!!, gritaba… Ja.

  2. francissco dice:

    Je, je. Tiene casi tres décadas y se estaba a años luz de la ideología generista, que era algo inconcebible. Parece ser, incluso, que ya hubo sus protestas, por parte de gente que no pillaba el tono irónico.

  3. Blue dice:

    Ja, ja, ja…muy bueno. Creo que a pesar de que pasaron 30 años, en algunas cosas todavía podría estar de actualidad. Échale una ojeada a las revistas de hombres y verás.
    Ese que prende fuego al bosque para calentar un café (quiero suponer que a ella, ja, ja) vale un potosí y el que se tatúa con navaja…un machote de verdad.

    Saludos.

  4. Descla dice:

    Anda que enfadarse con esto… Ya hay que ser corto..

    Soy “un poco “masculino: El hombre masculino no se “impresiona” yendo a ver una “película de autor”.

    Y eso si consigues arrastrarme a verla… Jua Jua.

  5. itaqua dice:

    Todo ese artículo es una supina estupidez, sustentado en las premisas de pseudomitologías masculinas que nunca han existido y en conductas de evitación sobre el pilar de la frustración, la alquimia de la marginación y una distorsión de la percepción de la realidad que responde a un cinismo tontorrón y como mínimo preocupante para el personal que responda a estas premisas: No resiste el más mínimo análisis antropológico ni psicológico normal pero sí a una curiosidad sociológica.

    Y qué manía de poner como paradigma a John Wayne. El personaje real tendría sus inclinaciones fascistas, totalitaristas o lo que sea pero eso no quitaba para que fuera un buen ejemplar humano. Y si nos referimos a sus personajes en el cine es todo lo contrario a lo que el infantiloide articulito pretende endilgarme. A ver, algunos ejempos: “Tres padrinos” de John Ford. En ella, el personaje de Duke y sus dos compinches, arriesgan la vida y acaban en la trena por salvar a un bebé. En “Fort Apache” también del gran Ford, el personaje de Wayne es el contrapunto racional a la irracionalidad del personaje de Henry Fonda. En “El hombre que mató a Liberty Valance”, Wayne se sacrifica por su amigo James Stewart y se calla su amor por Vera Miles y en “El hombre tranquilo” aguanta estoicamente todos los embates de la indómita Maureen O’Hara hata que llega el sublime desenlace, nunca “La fierecilla domada” de Shakespeare encontró más sublime interpretación, por no hablar de sus personajes en “La legión invencible”, “Misión de audaces”… etc. etc. Pôr otro lado, en la magistral “Rio Bravo” de Howard Hawks, Wayne lo arriesga todo por su amigo Dean Martin, alcohólico destrozado por el desplante de una mujer, cosa que no creo sea machismo, por no hablar de “Rio Rojo”, “ElDorado” etc. etc. Grandes ejemplos de camaradería, sacrificio, empatía, etc. etc. con el colega y con las mujeres fuertes que aparecen en estos films, cosas que también fueron tildadas de machistas y fascistas por los “progres” de aquellos tiempos, tipo Jane Fonda and cía. que miren qué “revolucionarios” han acabado. Y llegamos a ese monumento que es “Hatari!” momumental obra maestra también de Howard Hawks en la que se destruye sin piedad toda la parafernalia idiotizante expuesta en el articulito de ése aficionadillo. En ella, un grupo de rudos y viriles machos se dedican a la caza de animales salvajes para zoos, incluída una joven y bella mujer (Michéle Girardon). La dinámica del grupo se ve alterada por la llegada de otra mujer (urbanita, débil e inexperta pero… fuerte.- Elsa Martinelli que pondrá en jaque a Wayne, cuyo personaje despliega todo un abanico de conductas de empatía, asertividad, etc., calmando a los machos jóvenes, aguantando las imaginerías de Pocket (Red Buttons), soportando a los tres bebés elefantes que adopta Martinelli que ni siquiera le dejan celebrar su noche de bodas, ordeñando cabras para acabar duchado por la leche de éstas, vigilando el baño de los bebés elefantes cuidados por la hembra humana, etc. etc., lo que no es óbice para que muestre asertivamente su desacuerdo con ciertas conductas o situaciones. Bien, los ejemplos podrían ser muchísimos más pero creo que vale la muestra, por lo que sigo sin comprender que Duke siga en lo más alto del pedestal del machismo, si en la vida real era adorado por sus ex-esposas y en su peli “El Alamo” sólo hay que contemplar la sensibilísima secuencia de su despedida de Linda Cristal para darnos cuenta que no responde al estereotipo del articulito idiota de más arriba.

    Toda la parafernalia falsamente viril de ése infecto escrito esconde más connotaciones filogays de lo que pueda olfatearse… ojo: cuando hablo de connotaciones filogays no me refiero a que se diese el caso de deseos de chupetearle los pezones o la polla a otra tío, que lo gay no es únicamente atracción carnal por hombres peludos y apestando a sudor rancio sino a la mística del grupo, de grupos cerrados a los normales intercambios masculinos-femeninos que no se reducen únicamente a que una dama ejecute las conductas más arriba descritas. Para que algo exista ha de ser bidireccional: Si yo te respeto, tú me respetas, por lo que entonces, el respeto existe. Si el hombre y la mujer unen sus mundos de sensaciones y etcs. bidireccionalmente hay un intercambio de sensibilidades, etc. Si el hombre se encierra en su mundo y no atiende a razones, prefiere la compañía masculina a la de la hembra o las hembras, impone su criterio en todo y por todo… ¿realmente le atraen las mujeres y lo que ello conlleva?… ah.
    Y los temas tan manidos de las cremitas, exfoliantes, hidratantes, etc. para la piel masculina, no sé que tienen de malo, porque si cuidar el órgano que es la piel es signo de debilidad, no veo lógica a que ésta se dañe o se joda, siendo la única defensa que tenemos ante el exterior, otras cosas son las que nos quieren hacer tragar los manipuladores medios de información con siniestras figuras de identificación conductual como el Beckam, Ronaldo o la leche en verso. Evidentemente, los tíos que mitifiquen estas figuras pues ya están descubriendo la falta de unión que tienen con ellos mismos que, oh, paradoja, viene a ser la misma que los que vociferan por un mundo masculino… pues que reivindiquen el retorno de la “mili” que para mundo masulino, de colegas, de olor a sudor y a huevos, creo que estaba bien surtido.

    En fin, todo esto no son ma´s que chalauras… un tío se puede cuidar su piel tan ricamente como puede cuidar la dignidad de su ano, no permitiendo la entrada de ninguna polla en él por enormemente viril que sea, o se puede depilar porque está más a gusto o se siente más estético porque le dá la gana y demás movidas.

    El verdadero sentido de la masculinidad es la búsqueda. A ello responden todos los grandes mitos sustentados en ella, desde las Eddas irlandesas,los mitos teutónicos hasta las leyendas artúricas. En todas ellas, se puede encontrar la eterna pregunta: “Debemos encontrar lo perdido” Y a ello se dedican los caballeros de la Tabla Redonda, en el ideal de lo caballeroso, de la virilidad, en las búsquedas de esencias no de apariencias.

  6. Descla dice:

    Decíamos ayer…

  7. Carmela dice:

    uyyy me he equivocado, creía que estaba en el post de Francissco.
    De todos modos Un beso

  8. Kotinussa dice:

    Versión española del asunto: “El macho español”. Agustín Jiménez en El Club de la Comedia.

  9. francissco dice:

    itaqua: “El verdadero sentido de la masculinidad es la búsqueda….Debemos encontrar lo perdido” Y a ello se dedican los caballeros de la Tabla Redonda, en el ideal de lo caballeroso, de la virilidad, en las búsquedas de esencias no de apariencias.”

    Si los caballeros de la Tabla Redonda no son capaces de reírse de la cantidad de mitos y estereotipos ridículos que también les rodean a ellos, apañados van. Que si no pillar “cacho” hasta encontrar el grial, que si dedicárselo todo a la amada platónica, que si no separarse nunca del escudero “leal” (uy, uy, uy) O sino, justificar una superestructura de creencias al servicio de la sociedad existente. Una tan clasista y estratificada como la medieval, por cierto.

    Pero estoy seguro que Galahad y Lancelot (si existieran) tendrán sus ratos de broma y se burlarán del rey, del Grial y de la sangre mística y demás. Si no lo hicieran reventarían.

    Yo me cuido la piel y no por ello me acuesto con tíos. Peero…que se embista de modo irónico contra la metrosexualidad que ya se intuía en los 80 ni me molestará ni impedirá que aprecie una crítica ácida al exceso de narcisimo.

    Lo de “connotaciones filogays” es una argumentación peligrosa. Fíjate que se podría extender a casi cualquier cosa que un grupo de amigos hicieran juntos, como organizar una campada. A mí me gustan las acampadas con amigos (y si se puede con tías mejor, claro) ¿soy homosexual por ello? Tenemos espíritu de grupo, hemos evolucionado así y lo gay, en todo caso, sería terminar copulando, ja, ja. Si nos fijamos, los caballeros de Camelot veneran el compañerismo, ay, que ya tendríamos otra pandilla de maricas. Porque con las tías todo lo llevan platónicamente, como decía…

    Pienso que esto de ver homosexualidad sublimada en la amistad masculina es una exageración freudiana, sin perjuicio de que en todo grupo de hombres pueda, efectívamente, haber alguien homosexual que participe por atracción erótica.

    El texto no es una tesis, obviamente. Se escribió en una revista de cómics, itaqua, y lo he colgado por recordar algo que, símplemente, me hizo sonreir.

    Sí que estoy de acuerdo en que John Wayne era más humano en sus pelis que en la vida real. Una de las pelis que el eligió personalmente fue la de “Boinas verdes” que ensalzaba la actuación yanqui en Vietnam.

    De todas maneras, tampoco podemos demonizar una manera mayoritariamente masculina de hacer las cosas, consistente en privilegiar la acción y el pensamiento concentrado. Sin demérito de la jardinería, claro, juasjuas . Un abrazón (viril, ojo) Esta es tu casa, jeje

    Blue: Cierto, revistas masculinas y anuncios abusan de estos clichés desde hace décadas. Y se consigue ridiculizarlos mejor exagerándolos hasta el absurdo -como este texto- que enojándose.

    Descla: Ya estás yendo a ver las de Truffaut ahora mismito, ja, ja

    Carmela: No, no te has equivocado, estás en el post de Frankie/Francissco y también en el de cualquiera que entre. Un saludo

  10. francissco dice:

    Koti: Jajajajajaj, está cojonudo. Lo de los puentes de madison, las tres expresiones, el cigarro, juajuas, gracias por colgarlo por aquí

  11. Blue dice:

    Ehhh…acabo de leer esto: “… una manera mayoritariamente masculina de hacer las cosas, consistente en privilegiar la acción y el pensamiento concentrado.”
    Si le doy la vuelta al calcetín me sale: …una manera mayoritariamente femenina de hacer las cosas, consistente en privilegiar la emoción y el pensamiento disperso”.

    ¿Voy bien, Frankie?

    😉

  12. Descla dice:

    A sido oír “filogay” y venirme corriendo. ¿Cuándo montamos una fiesta sólo para machos? Jajajajaja.

    Caray, Itaqua, hay que echarle ganas para tomar el texto en serio y no como lo que es: una chorrada para pasar el rato y reírse.

  13. francissco dice:

    Blue: Ja, ja, ja. Le has dado la vuelta al calcetín con la mayor malicia del mundo. Quiero pensar que me salva la palabreja “mayoritariamente”, porque desde luego hay mujeres concentradísimas. Pero hay una que no (ejemplillo rápido) Es una compañera de trabajo tan verbal que me aturde, je, je

    Si me tiene que decir “me caí en la acera” lo que hace es empezar por: “Pués sí, el otro día, yendo a descambiar una camisa deportiva para mi novio -es que es una sudadera especial para footing- me acerqué a Decathlon. Sí, allí es que nos hicieron una tarjeta que acumula puntos y...” Y cuando lleva un rato así y ya estás desesperado, añade: “..me caí en la acera.” Albricias, uuf, lo dijo….

    Esto se da más en las mujeres, creo modestamente; detallar primero el paisaje y luego ir, por fin, al grano, juasjuas. Pero no dispongo de encuestas serias y no es exclusivo de ellas privilegiar el devaneo. 🙂

    Descla: ahora mismo montamos una campada en la sierra, llamando, ejem, a los supervivientes de los Village People: In the navy, ya sabes, ja, ja.

    itaqua es alguien que difícilmente se toma algo en serio por el superdesmadre que lleva encima (por lo que le conozco) No obstante, algunas veces es críptico el joío…

  14. Carmela dice:

    jajajaja lo decía por el comentario tan largo que parecía un post. (No te enfades Itaka, cada uno comenta como quiere, en elfondo es por meterme con Francissco)
    Otro beso

  15. Sim dice:

    Leches, me parece que he puesto en mal sitio el post. Decía que en su día lei el artículo en el metal, me descojoné, pero dejé de probar yogures hasta que Danone resucitó el Danone Original en Tarro de Vidrio (Soy de Bilbao… pero no del mismo bilbao). No se la relación causa – efecto… Evidentemente, no soy tan cerrado como para… Pero el hecho intrínseco es que me tiré años sin tastar yogures… Era como si se me fuera a aparecer JW…

  16. francissco dice:

    Carmela: Otro beso más, 🙂 que estas oportunidades hay que aprovecharlas, ja, ja. Itaqua sabe que tiene bula por aquí para soltar lo que sea (y quien le dé la gana) y yo para darle cera de lo lindo, jejej

    Sim: Has conseguido algo imposible, retroceder temporalmente en el hilo de los comentarios, je, je. La verdad es que hacer “escapadas nocturnas a la nevera por yogures” después de leer esto, se ve rodeado de un aura culposa. Solo te sientes bien si, a continuación, pegas un trago de Jack Daniels y te pones a engrasar una escopeta.

    La arrastrada de Wayne a Maureen por los suelos sería algo impresentable hoy en día. Y encima, una señora mayor le ofrecía una a vara para que la metiera en cintura, menudo cambio de mentalidades ha habido (gracias a dios). Lo ha habido en occidente, claro, único sitio donde nos sentimos incómodos con esto. Ahmadineyad lo verá como algo natural.

  17. Descla dice:

    La arrastrada de la Mauren es uno de los momentos antológicos del cine, jajajajajaja.

  18. maxtor dice:

    Yo creo que el hombre masculino vuelve en cada generación y que el arrastrar a la Maureen se produce muchas veces en los institutos y por ahí, por parte de los adolescentes. Lo que pasa es que son HM sin imaginación, porque son puro instinto glandular. La educación y el sistema nos han metido miedo a esa especie de hombre. A veces con razón, claro. Interesa limitarlo al cine de acción y al videojuego.

  19. Wendy dice:

    Hola Frankie, menuda controversía parece haber sobre la masculinidad. El caso es que yo preferería que las lineas estuviesen bien delimitadas, desde mi punto de vista, la vida sería más facil.
    Nunca he querído ser un hombre 😀
    A mi no me escandalizó Wayne en la escena que se comenta, me hubiese escandalizado si hubiese visto hacer lo mismo a mi pdre con mi madre por el pasillo o al vecino con su esposa pero no era así. .
    Buenos días y besos.

  20. francissco dice:

    Wendy: No te conozco físicamente, pero apostaría que todo el entero género masculino se alegra/alegramos de que no hayas querido ser un hombre (aaaale, que guaay) Bendita seas por diferenciar, como toda persona sana y fermosa, el cine de la vida real. (por lo del John Wayne) Lo de las lineas bien delimitadas es algo imposible; yo, por lo menos, me he dado cuenta de que hay muchas zonas grises allá donde mires

    Bienvenida por aquí, buenos días y me voy a la pelu, que tengo unos pelos, ooiss..:)

  21. Wendy dice:

    Ya se Frankie por eso intento añadirle un poco de rosa para neutralizar.
    Llevate una gorra o algo qué hace viento y te arruinará el peinado jijijiiij.
    Besos!

  22. Descla dice:

    Mira que eres zalamero, jajajaja.
    (Wendy está de rechupete, yo la he visto).

  23. francissco dice:

    Yo lo que he visto en su blog han sido (creo) solo sus piernas. Una foto con pantalón corto y unos botines, donde estaba repantigada. Oooh, torturante…

  24. Descla dice:

    Si buscas más la verás de cuerpo entero. No apto si tienes el corazón delicao, está como un queso curado, tío.

  25. francissco dice:

    Ahora, si busco, me sentiré culpable y enfermizo, jope, como el Alfredo Landa…

  26. Wendy dice:

    ¡Ejem! y ,ahora, ¿toca lo del casto beso?

  27. francissco dice:

    Pués sí, las virtudes de la castidad, nunca bien alabadas y toda la movida , aaai

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