Terrores imaginarios

Publicado: 29 enero, 2012 de Frankie en Doctor Perogrullo, Paranoias del XXI

Temblar para nada.

A la hora de escribir la presente (ooiih, que estirado me queda) confío en que nadie que me lea tenga alguna preocupación sobre su salud, y si la tiene le deseo que la resuelva felizmente.

Esta semanita resolví yo una, aunque hacerlo me supuso una buena reprimenda filosófica, de esas que te hacen replantearte la vida hasta las trancas. Bien de sobra es conocida la presión amedrentadora que el gran lobby de las Farmaceúticas ejerce a través de los medios de comunicación y de la que hay variados ejemplos. Dicha presión, quizá, me llevó a exagerar -incluso ante mi mismo- unas molestias que padecía.

Notaba yo en estos días pasados una acidez inusual, que iba algo más allá de la mera pesadez estomacal. Se podría definir como el clásico reflujo, ese zarpazo de ácido clorhídrico que asciende imparable desde el estómago hasta casi la garganta y te otorga una calidad de vida similar a la de un conejo al que asan con un soplete.

Y en mala hora decidí googlear “reflujo” -o algo así- en el condenado buscador. La cuestión es que aparecía una página muy mona y resultona, confeccionada, a que dudarlo, con bastante profesionalidad, y que recomendaba tomar determinado medicamento. Pero la páginita llegaba más lejos: describía, con todo lujo de detalles, las complicaciones que podía acarrear una inflamación del esófago, que iban desde úlceras y perforación hasta el mismísimo cáncer.

El contenido que podía leer empleaba adjetivos muy bien seleccionados y desasosegantes. Hablaba de la progresión de la patología como de algo “insidioso” y con efectos finales “devastadores”. Las complicaciones -aún tomando la pastillita de los huevos- podían progresar a veces de forma “larvada”. De sobra se sabe ya que los que miran síntomas por Internet padecen una especie de palabrofobia. Los cibercondríacos reaccionan ante los nombres de enfermedades como los niños cuando les dices “coco, buu”, aay.

Ahora y por tanto, resultaba que la acidez estomacal de siempre, la de toda la vida, era la “antesala” -otra palabreja más- de horrores por llegar, recomendando la endoscopia y el control por el “digestólogo”, acentuando así la indefensión de quien creyera todo lo que leía (como el gilipollas de un servidor, mismamente) No solo se exageraba manifiestamente el peligro, sino que se trataban de forma paternalista las sensaciones de mejora del potencial paciente, remitiéndolo al criterio especializado.

Bueno, pues después de leer este folletín de terror interesado, no tardé demasiado en concertar cita con un “digestólogo”. La espera hasta la endoscopia me supuso cierto calvario personal, con la imaginación desatada (cosa que en mi suele ser bastante serio) y creyendo que tenía en mi esófago al mismísimo Alien a punto de devorarme.

En la consulta previa exageré los síntomas, a pesar de que ya notaba una muy apreciable mejoría. A tal punto las imágenes provocadas por un texto alarmista eran fuertes que ya no quería quedarme sin exploración.

La exploración en si misma -meterme una cámara por las tragaderas- no tuvo mayores incidencias. De hecho, ahora estas cosas te las hacen sedado y no sientes nada. Lo que ya fue más relevante es que el médico tenía cara de enfadado cuando confeccionaba el informe y no me miraba precísamente de manera cordial. Era un señor ya mayorcito y menudete, con barbita blanca y pinta de haber visto más estómagos que yo revistas porno.

-”Qué ¿que tal, todo bien?” pregunté yo, todavía medio bobo por la sedación.

-”Pues sí, ni siquiera tiene inflamación. Por tanto, no le pongo tratamiento. Pero si debería tener uno para esos nervios que tiene. Seguramente llegará a viejo, pero no vale la pena hacerlo pagando ese precio, créame.”

Y así diciendo me entregó el informe y se levantó, enfadado sin duda porque un hipocondríaco histérico le hiciera perder el tiempo.

No me gustaron las maneras, pero está claro que a muchos médicos tampoco les gusta la ansiedad social que generan los fabricantes de potingues, que llenan las consultas de falsos positivos, por así decirlo con jerga vasilona del copón. Lo que no quita que salud no hay más que una, eso está claro.

Pero la salud mental también es salud.

Saludos…sanos.

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comentarios
  1. Blue dice:

    Aaaay, ja, ja, no sabes como te entendí. Bueno, entendí todo menos algo que no explicaste: como convenciste al médico de que te hiciera una endoscopia ¿eres capaz de dramatizar hasta ese punto?.
    A mí en el médico me matan los silencios. Durante diez años tuve que hacer ecografías como revisión. El ecografista es muy bueno (buen profesional, quiero decir) pero te mira, remira, (silencio),analiza, traga saliva (silencio), repite,dale por aquí, dale por allá (silencio), va al ordenador, escribe (silencio), imprime, guarda en el sobre, cierra…y cuando ya está apunto de despedirte te dice: “Nada, todo bien. Perfecto”. Y digo yo ¿que trabajo le costaba decirlo antes y así tendríamos un poquito de conversación?¿eeeh?

    Ahora no te pongas a buscar tratamiento para los nervios en internet.¿eh?. Blogueas un poquito y ya está.

    Y ya sabes: Ante todo, mucha calma. Yo me lo digo a mi y me va…no digo nada, ja, ja.

    Besos con mucha salud.

    • Frankie dice:

      Le convencí relatándole algunos síntomas leídos que agigantaban los míos. Yo ya era un creyente convencido y no quería quedarme sin prueba. Este especialista que tengo yo también es parecido al tuyo: sería un magnífico jugador de póker, porque no revela la jugada hasta el final, el casso cabrong, cuando ya tienes más miedo que siete viejas. Y tú eres partidaria de sociabilizar con tu médico pero lo inverso no sucede. Terapia de pareja, pues, jaja.

      Besos calmados,

  2. Su dice:

    Si es que no hay nada peor que mirar algo médico en internet, y yo confieso que caigo siempre en la tentación, soy medio pava! Y más de una vez me he sugestionado hasta el punto de ir al médico, no eres el único, si te sirve de consuelo…

    Besos!

    • Frankie dice:

      Buscar información médica por Internet, en general, te hace perder salud. Son reflexiones y datos que ayudan a los matasanos, especialistas, etc, pero que a un particular lo que logran es obnubilarle. Y si que me sirve de consuelo saber que no soy único, jaja.

      Besos.

  3. Sr. IA dice:

    No me jodas Franki que te gastaste una pasta en una endoscopia de pago… porque la sedación no la cubre el seguro…. Y todo por una comilona… Ya te vale… Toma nota… sal de frutas Eno, o un día entero a agua del grifo y se pasa.

    • Frankie dice:

      La sedación en este caso también la tenemos cubierta desde hace dos años. Ya que me desriñonan en el recibo de cada mes, no me remuerde la conciencia cuando les causo gasto, faltaría más.

  4. Maia dice:

    Ya he tenido de todo antes de padecerlo. He deambulado mentalmente por mi propio entierro, he visto la cara de mis enemigos diciendo “cómo no la pudimos comprender a tiempo, oh dios perdona nuestros pecados, ¡si era una santa!”, he copilado en una lista de todas mis pertenencias y distribuído entre mis seres queridos (que por suerte son pocos porque no tengo mucho para repartir), le he dejado instrucciones a mi cuñado de que si nos pasa algo a mí marido y a mí (cuando nos fuimos a Italia) se encargara de mis niños, y cosas por el estilo. Ahora en Marzo nos vamos de viaje y yo ya estoy pensando en qué hacer primero si en el avión hay alguna emergencia (¿ahorcarme con el cable del respirador que cuelga o buscar las lucecitas en el piso?). Pero creo que es por cábala que siempre me imagino lo peor, como para que los ángeles no tengan envidia de lo bien que nos va y decidan que es hora de enviarnos alguna desgracia.

    En cuanto a la acidez, como la mía no es estomacal, me la quito con un poco de sarcasmo. Pruébalo, es más barato.

    Besos agridulces,

  5. Maia dice:

    Y qué? Te uniste a networkedBlogs????? oyeee, pero qué en-red-ado que andamios !!!! Te sigo !

    • Frankie dice:

      Yo no he vivido todas esas experiencia extraordinarias que me relatas, porque para mí el tema defunción sí que es un auténtico tabú, pero lo tuyo al parecer te funciona. A lo que veo, imaginas cosas tan terroríficas que los poderes cósmicos se compadecen de ti, mandándote cosas pequeñitas o ninguna. Tu acidez tiene forma escrita e imagino que te la curas aporreando teclas con saña, oh, jinete de las letras. El newtorked ese hace ya que lo tengo y no sirve un pimiento. Es una de Esas Boludeces que Nunca Tienes Tiempo de Quitar.

      Besos dulces.

  6. fiorella dice:

    No está mal que consultes al médico,pero por internet noooo!!. Ventilate un poco esa “azotea” blogueando,como bien te sugiere la gaita y nada de bricolagemedico,eh?.Un beso

    • Frankie dice:

      Voy a raparme la azotea, sacerdotisa Fiorella, para ventilar todas las chorradas leídas hasta la fecha. La gaitera puede que tenga razón, aunque en su blog le canta al miedo y a la Parca, la muy peligrosa, ja. Besitos.

  7. Carmela dice:

    Bueno Frankie, yo los prospecto de los medicamentos que me receta el médico y los datos por Internet de enfermedades o síntomas, decidí un día no leerlos, porque si lo hacía ni me tomaba la medicina o me quedaba taquicardica, pero siempre me pasé de rosca en no hacer caso a los síntomas o males propios y creo que si te sientes algo haces bien en consultar al médico y quedarte tranquilo. Pero cómo bien te aconsejan, deja el buscador de males de internet que nunca trae nada bueno y busca “otras cositas” jajajaja más saludables.
    Me alegro que todo quedará en esa mirada fusiladora del médico, seguro que si hubiera sido una médica habría sido más cariñosa, jajjaja. Y además ese color vedecillo, por si solo, ya habría merecido al menos una endoscopia.
    Besos de que me alegro que tuti bien.

    • Frankie dice:

      Carmela, has adoptado la actitud más sabia que existe. Si te encuentras mal, visitas al médico o al brujo de la tribu, pero nada de leer cositas intoxicantes por ahi. Como soy verdecillo decidí mirar en un libro de brujería lo que me sucedía y aún fue peor. Decía que tenía que celebrar un ritual para sacarme un demonio que tenía dentro, no veas, jaja. Ahora me dedico a buscar ejemplares sanos del sexo opuesto, aah, qué sabiduría posees…

  8. recortá dice:

    Yo soy catadora de médicos. Aplico vista, olfato y oído. Gusto no, porque no queda bien ni apetece andar lameteando médicos, aunque alguno que otro… Tacto, sobre todo, aplico y valoro el tacto. Como cualidad, no como sentido, que es el que más escasea en las consultas. Voy con pies de plomo, ardiente de fe y esperanza como quien va a Lourdes en busca de un milagro, limpia la muda, expresión educada, casi modosita, con mi lista de síntomas preparada por órden alfabético. Y plof! He visto, olido y escuchado de todo. En cuanto al tacto, brilla por su ausencia. Yo no. Yo ya he aprendido cómo tratar a cada uno para no despertar su caprichosa ira o su desganado desdén, o ese pretendido sentido del humor típico de mal follaos. La paciencia del paciente. Si no fuera en la consulta y me trataran así en la calle, de fijo que les arreaba con el bolso.

    • Frankie dice:

      Salvo las lógicas excepciones de profesionales muy buenos que aúnan vocación y competencia, el sector da asquito, recortá, ciertamente. El propio sistema los embrutece al tener que atender en serie y se piensan que tu salud termina en su informe. Y para colmo, tienen un vocabulario tremendo y vasto para definir, pero un arsenal muy limitado todavía para curar, luego menos pavoneos, por favor.

      Seguro que muchos de ellos van mal follaos, jaja. Se vengan etiquetándolo casi todo como patológico.

  9. cuidado con los médicos, son muy suyos…

  10. Maireen dice:

    Lo que pasa es que los jovenzuelos de hoy sois unos blandengues. Una guerra teníais que haber pasado, una amputación sin anestesia, comer pieles de plátano de los cubos de basura.

    • Frankie dice:

      Te ha faltado decirme “vuelve con tu escudo o sobre el”, ja, ja. Las madres de Esparta a tu lado son unas vulgares consentidoras de caprichos. Pero es básicamente cierto, nos falta perspectiva. Besos.

  11. indiando dice:

    Yo finjo para conseguir todo lo contrario que tú!!!! que a mi médico se le quite de la cabeza la idea persistente que tiene de estudiarme el estómago con una camarita que, dado que insiste, yo imagino le meten a él por otro orificio!
    Te voy a ser sincera, Frankie guapetísimocómotequieropotosí… de una colleja quito yo las pamplinas hipocondríacas… mi él te lo puede contar, el mismo que me hizo esperar en mi primer parto a que se le pasara la ansiedad y la diarrea, antes de acudir al hospital a dar a luz, mientras llamaba yo al taxi y paseaba por el pasillo de la casa haciendo tiempo a que acabara y se relajara, y me clamaba yo, decidida a que mi bebé no naciera fruto de la mala hostia que me estaba entrando para con su padre, criaturita… jaaaaaaaaaaaaajajajjaa Bregar con un hipocondríaco debe ser motivo de medalla al mérito y al valor y a la constancia! jaaaaaajajajjaja
    A chiquitaju2, padeciendo fase de terrores nocturnos de lleno en este momento de su vida, le explico por activa y por pasiva “el cerebro se está cachondeando de ti, ¿le vas a dejar que haga eso?! te está gastando bromas y tú le dejas… el que manda eres tú, no él… córtale el rollo ya, hommme!”… se me pone acento portugués jaaajajjaa porque parezco entrenador de fútbol con mala leche, así tipo Mou jaaaaaaajajajaja pero a él no le collejeo, que es mi shico… ya si eso pellizco al padre jaaajajajjaa
    Anda… lo que le digo al peque “Frankie, tu cerebro se está cachondeando de ti… parece mentira que le dejes… no seas pardillo y córtale el punto ya!”
    Aaaaaachuchones!!!! való hay que tené de meterse una goma por la boca hasta el estómago… tu cerebro es un capullo con las bromas…

    • Frankie dice:

      Precioso, eso de decirle a tu hijo que su cerebro le gasta bromas. Que tan solo es eso. Hemos heredado una cabecita empeñada cada minuto en sobrevivir (y de lo que se trata es de VIVIR), que no sabe más que husmear peligros por todos los rincones, como cuando vivíamos en junglas y bosques. Lo de tu El es tremendo, eso sí, ja, ja, ja, ja. Casi parecía que fuera el quien estuviera a punto de parir.

      Por cierto, hay que decírtelo obligatoriamente: tienes unos nervios de acero y a tu lado la Lara Croft esa es una tembleques y una comeyogures. Tuviste que ser tú la que comandara la situación cuando estabas apunto de dar a luz. Y encima, eres una pedagoga maternal de primera, que suerte tiene el chikitaju. Gracias por tu “colleja”, jajajaja

      Besos.

  12. Cheli dice:

    Y donde esta el machote verde?
    Que decepcion!
    No, no….no…..
    Mi angelito verde: internete no es todo de verdad….aca tambien hay señores malos que les ofrecen caramelitos a los nenes….nene no acepta caramelitos de desconocidos, entender nene verde??
    Y te digo una cosa, yo si soy el medico, en vez de poner mala cara y tal, todo lo contrario, te digo: a ver señor verdoso, pase por aqui, bajese los lienzos, que esto esta muy mal, hay que hacer una
    colonoscopia urgente….
    Te saco las ganas de tonterias pero rapidito, rapidito !!!!

    (P.D.: me alegro de que no fuera nada, besito en la frente)

    • Frankie dice:

      Muchísimas gracias por ese besito en la frente, Cheli queridiña. Eso sí, me dejas un tanto inquieto por ese método tuyo para quitarme la histeria atacando por la puerta trasera, ja, ja, ja. Menos mal que no eras tú la especialista. Y te juro por Snoopy que, quitando las hipocondrias ocasionales, como Hombre Verde soy el machote habitual, ejem, ejem. Piensa que hasta el mismísimo Aquiles tenía su talón débil, naide es perfeto.

      Besos.

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