Oruga in traslation

Publicado: 16 julio, 2012 de Frankie en Devaneos, la epopeya, Road movie
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Anda, espabila y desayuna rapidito. Salta para que los alimentos bajen aprisa al tiempo que metes una pierna por el pantalón, evitas el trompazo y logras meter la otra. Imprescindible afeitarse con el torso desnudo, no te olvides, para evitar sangre encima de la camisa.

Es una maravilla el automatismo que poseemos en momentos de prisa mañanera. Toda una hazaña de nuestra Hermandad de Neuronas que logran -aún estando medio sonámbulos-  que nos vistamos bien, en vez de colocarnos ignominiosamente las ropas de la parienta. Algo de mérito tendrá, supongo, la erección matutina, alérgica a vestirse con bragas y similares.

Veo en la mesilla lo último que estoy leyendo de Coupland y esta vez sí que me acuerdo de llevármelo. Es curioso el hermanamiento que siento con Roger -su protagonista- si no por otra cosa sí por el amor hacia su coche. Al igual que el, experimento la entrada en mi vehículo como la comunión con el Estado Perfecto.

Porque una vez agarro el volante, el intervalo hasta llegar a mi empresa no computa como tiempo de sufrimiento en este mundo. La travesía de la urbe la realizo en una suerte de trance cinético y entro en la autopista como si toda mi vida anterior no fuera sino algo borroso. Aquí me siento más vivo que en muchos momentos del día. Es en este reino de metal y combustible quemado donde quisiera reencarnarme si naciera otra vez.

Noto que la aceleración y la potencia del motor extienden mi ser hasta el infinito. De nuevo y como cada mañana, de la oruga dormilona ha nacido un centauro, que ruge y adelanta a los otros siempre que puede.

Acelerando: así es como me hallo en mi elemento y puedo seguir sintiendo los 18 años que tenía cuando me saqué el carnet. Incluso todavía menos, ya que jamás olvidaré el gozo de pisar un pedal y que la máquina obedeciera, cuando todavía era un crío y mi padre me dejó probar.

¿Y de verdad que es preciso salir de aquí para trabajar? ¿No podríamos vivir en algún estado de velocidad perpetua? ¿Porqué una vez que sales sientes que vuelves a ser la oruga?

Porque como orugas frustradas será como miraremos después a la autopista por la ventana. No dejaremos de escuchar su llamada. Y algún día llegará -fantaseas- en que ya no pararemos. Seguiremos circulando a la velocidad máxima hasta agotar el combustible y después de repostar todavía correremos más, como los autonautas de Cortázar.

Saludos cinéticos, preciosidades. Esta semana tendré problemas para conectar 😦

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comentarios
  1. Maia dice:

    El otro día llevé fuimos Noa y yo hasta Tel Aviv. Noa tiene casi once años, pero parece mayor. La cuestión es que estábamos en el auto, escuchando música y cantando y medio bailando, con lo que te permite el conducir, y fue un momento mágico. Fue perfecto; hasta que me miró en un momento y me dijo: “mamá, ¿vos no estás un poco grande para escuchar música electrónica?”
    Un beso.

  2. Maia dice:

    quita la tilde de escuchando, te lo suplico. Gracias.

    • Frankie dice:

      Súplica atendida, mi señora. Y Otra vez, le contestas a esa chiquilla preciosa que tienes que ya lo entenderá cuando sea mayor. Ya verás como la dejas pensativa, ja, ja. Aah, la juventud, se cree la única depositaria del placer de vivir…
      Besos.

  3. Wendy dice:

    Resulta muy chocante ver como somos capaces de vivir las situaciones de forma tan distinta, sin duda el peor momento del día para mi es coger el coche para llegar a cualquier lugar pero sobre todo al trabajo por la presión que conlleva llegar con puntualidad, me espanta salir del garaje, atravesar la ciudad esquivando a conductores más avezados que yo en el arte de pirulear sin tener en cuenta al de atrás (seguro que llegan mucho antes a todos lados) y yo me quedo con cara de idiota pensando en lo mal que hago intentando acatar las normas de la circulación y llega el momento más temido que es encontrar un hueco para aparcar, esto si me pone de los nervios y me obliga a madrugar más de la cuenta si no quiero pasarme la mañana dando vueltas y más vueltas, está claro que no disfruto lo más mínimo ¡Ayns!
    Besos,querido Mr Oruga.

    • Frankie dice:

      No eres una conductora vocacional sino normativa y por obligación. Lo ves como un trámite necesario pero molesto y por eso no lo disfrutas. Yo decidí que disfrutarlo era lo mejor para no ponerme de malhumor en atascos y similares. Eso sí, en el trabajo no hay problemas de aparcamiento y al volver a casa tengo garaje, ja, ja, así me evito esos ratos de horror buscando sitio. Prefiero pagar y descansar antes en casa. Ánimo, que la carretera es tuya, Miss Gwendolyn. Besos

  4. Carmela dice:

    Imagino o supongo, la verdad sea dicha tengo que esforzarme jajaja, lo que para los que os gusta conducir, debe ser ponerse en el volante. La verdad es que me gusta más bien poco, prefiero ir de copiloto, siempre y cuando me sienta segura, con quien conduce. Mi él, es de los de tu estirpe y una de sus fantasías es conducir en un circuito de velocidad…….. y bueno, cuando vamos por unos de esos carrilitos de poco más de cuarto y mitad de ancho y llenitos de curvas, me empeño en que baje al suelo y no piense que está con un fórmula 1, jajajaja. Pero sí, debe ser bueno sentirse uno con el coche y el amo de la carretera, :))
    Espero que disfrutes de esta semana.
    Un beso acelerado.

    • Frankie dice:

      Mi Ella también es de los de tu estirpe, jaja. Le encanta dejarse llevar bien cómoda en su asiento y disfrutar del paisaje. De vez en cuando reza sus oraciones cuando hago alguna machada conductora masculina y deduce que me he vuelto kamikaze. Ya pasaron los quince días, por cierto, y lo hicieron aceleradamente. Demasiado, aag.
      Besos, Carmi.

  5. Guinda dice:

    Yo soy tipo Wendy en lo de acatar las normas de circulación…. por suerte aquí en esta isla la gente suele ser así, y los pasos de cebra son sagrados, y los coches te ceden el paso, y tú se lo cedes, y nos saludamos y a veces nos sonreímos al dar las gracias… hasta el conductor del autobús te da el intermitente y te saluda cuando le dejas salir de la parada… Idílico.

    En viajes largos en autopista no soy la más rápida, pero siempre me ha encantado ir tirando millas mientras escucho música y tengo el vientecito dándome en la cara (mejor ventanilla bajada que aire acondicionado).

    Besos veloces (sin rebasar el límite permitido 😉 )

    • Frankie dice:

      No sé porqué , Guinda, pero me huelo que todos esos saludos quizá no sean algo general, sino más bien particularmente dirigido a tí. Vamos, que de seguro eres una mujer bien guapa y les apetecerá saludarte. Y tú les das esperanzas, jaja (Es que ví esta semana una versión de mujercitas, por eso razono así). Y sí, mejor aire libre que enlatado. Eres de los míos y perteneces a la Hermandad del Asfalto Musical 🙂

      Besos.

  6. fiorella dice:

    Lo mìo es de copiloto. Me gusta la carretera sin fin, pero que conduzca otro mientras divago tranquilmanete. Un beso

  7. María dice:

    El blog “Vagabundeo resplandeciente”, que tenés linqueado está contruido en su mayor parte por notas plagiadas de la revista Ñ que el autor o autora asume como propias e incluso tiene el tupé de agradecer los elogios.

  8. indiando dice:

    Ja! pues tú y yo o nos peleamos o lo echamos a cara o cruz y uno se enfada con su suerte jijijijijiji A mí también me enseñaron a conducir cuando aún no llegaba a los pedales (nu es que ahora sea excesivamente distinto, llego… pero… llego jiji)
    Disfrutar, disfruto siempre que estoy al volante… aunque es diferente cuando llevo a los chiquitajus, claro… mucho más calmado,… igual de concentrada, escuchando a la máquina, controlando retrovisores… Mi profesor de autoescuela era un cachondo, hicimos buenas migas, me ponía a prueba desde que mi culete se colocaba en el asiento… “matrícula y modelo del que va detrás!” ” OpelKadettGTI, blanco, BA-XXXX- XY!, intermitente a la derecha! ahora tenemos detrás WVGolf, rojo, BA-ZZZZ-ZY!” jaaaaajajajaja los 45 minutos de práctica se pasaban volando… y con carnet ya, no había fin de semana que me quedara cerca de casa… he viajado sola por el placer de conducir…
    Bueno qué… cara o cruz?! :mrgreen:
    Aaaaachuchones!!!!

    • Frankie dice:

      India, tu eres una mecanohembra replicante de la serie Nexus 6, capaz de sonrojar a más de un conductor con genitales masculinos disfuncionales (un acojonadillo de mierda, vamos) Y encima, serías una piloto de combate excepcional, reteniendo matrículas y detalles, para después bombardear.

      Me pido cara. Esto va a ser la más dura competición rodada testosterona vs estrógeno a este lado del Guadalquivir, jajajaaj. Besazos.

      En general, pido disculpas por responder tan tarde a unas comentaristas tan queridas.

  9. Blue dice:

    ¿Esto qué es?, ¿la erótica del acelerador?, ja, ja.
    Condcuzco muy poco porque llego a todas partes andando, pero cuando trabajaba lejos y tenía que ir en coche era uno de los momentos buenos del día. Como, además, iba sola, ya era ideal.
    Saludines.
    Veo que no he llegado tarde a las respuestas, ja, ja.

  10. Frankie dice:

    De hecho, casi que te adelantas a las mismas, jeje. La cabina es como un santuario en el que tú eres el único dios (la frase es una pasada, estoy que me salgo, lesse) y resulta tan agradable que llega hasta lo erótico. Sí, confieso tener orgasmos al volante, ale…

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